Perdón por todas esas veces que he osado abrir la boca llevándoos la contraria. Perdón por no saber callar. Y por elegir siempre la verdad antes que la diplomacia y la hipocresía. Perdón porque la verdad camina por mi lengua y la usa de trampolín para llegar a vuestros oídos. Perdón por obligaros a oírla. Perdón por no saber mentir. Perdón por no ser hipócrita y no decir lo que queríais oír de mi.

Perdón por el aire que respiro cada mañana. Por ver la belleza de la vida que vosotros no veis. Perdón por no sentirme parte de vuestro mundo. Por soñar que cambiará. Perdón porque las cenizas de mi alma se conviertan en luz.  Y por no desfallecer después de tanta zancadilla.  Perdón por ser yo. Perdón por no olvidar quienes somos.

Perdón por ver la vida de manera diferente. Por no saberme explicar. Perdón por gritar a los cuatro vientos cómo siento y cómo vivo. Perdón por crear con ello un conflicto en vuestro interior. Por no conseguir que veáis lo que digo en lugar de verme como un loco. Perdón por hablar. Perdón por expresar. Perdón por no poderos sacar de las sombras que yo ya vi. Perdón por avanzar yo con las que visteis vosotros. Perdón por ser así. Perdón por la impotencia de que no me escuchéis. Perdón por la rabia de ver que no me entendéis. Perdón por la desolación de saber que no me creéis.

Perdón por ver con el corazón y no con los ojos. Por miraros la pupila y violar vuestra intimidad entrando, por ella, hasta vuestro espíritu. Perdón por querer conoceros. Perdón por querer respetaros. Por poner vuestra alma y vuestro corazón por encima de vuestras palabras y vuestros pensamientos. Perdón por olvidarme de cada herida que me hicisteis. Por vivir movido por el amor. Perdón por amaros. Perdón por no saber teneros rencor. Por querer siempre curar y no romper los bellos lazos que teje la vida uniendo nuestros corazones. Perdón por sentir que vuestro dolor es el mío. Por querer daros la mano y caminar todos juntos. Perdón por ser humano.

Perdón por todo lo que escribo. Por mis amores. Por mis lamentos. Por mis dolores. Mis sentimientos. Perdón por robaros vuestras historias y licuarlas en mi pluma para hacer poemas. Por esta empatía que hace arañaros en vuestra coraza para poder ver el interior. Perdón por no saber respirar si no os transmito. Por no saber vivir si no comparto. Perdón por tocar vuestros corazones y haceros reír o llorar cuando no queréis. Perdón por romper el muro que nos separa.

Perdón por gritar las injusticias. Perdón al poderoso, por no poder callar cuando veo que abusa de sus semejantes. Perdón por no consentiros que pongáis una mano encima de ningún niño, mujer u hombre. Por desgarrarme la voz diciendo asesino al torero con tan solo tres años. Por morirme por dentro al ver cómo ignoráis al necesitado. Perdón por no tolerar la avaricia, el egoísmo, el individualismo ni el materialismo. Por que me sienta sangrar el pecho cuando matáis animales. Perdón por ofreceros mis brazos en lugar de coger la escopeta. Por sentirme un niño palestino cada vez que tiráis una bomba. Por sentirme mujer violada. Por sentirme refugiado político. Por sentirme el niño al que abusan de él en el colegio. Por sentirme la niña muerta por el negocio de las farmacéuticas. Perdón al insensible avaro por no poder llegar a entender que papel y metal puede ser más importante que una vida o la dignidad humana. Perdón Aznar y González. Perdón Sadam, Bush, Obama y Ben Laden. Perdón Zaplana, Pujol, Camps y Rita. Perdón Hitler, Franco y Prat de la Riba. Perdón por no entenderos y decir constantemente lo que hacéis. Perdón por intentar que no pervirtáis a nuestros hijos. Perdón por intentar hacer una sociedad sin vosotros al frente, sin nadie al frente. Perdón por creer en la humanidad y la anarquía.

Perdón por ser perfeccionista. Perdón por exigirme rigor. Por quemar la basura que escribo a veces. Perdón porque creáis que es falsa modestia. Por no dejar que vea la luz. Perdón porque os afecte. Perdón por el perdón.

Perdón por amar de forma pura. Por ir más allá de las apariencias. Perdón por haberte amado tanto, vida mía. Perdón por haber amado de una forma que no entendisteis. Por haber generado paradojas en vuestro pecho. Perdón por entrar en vuestras vida. Perdón por salir de ellas. Perdón por haceros daño. Perdón por haceros felices.

Perdón a todos a los que modifiqué su existencia. Perdón a todos los que le incomoda la mía. Perdón al violador, al maltratador, al asesino, al político, al suicida, al mentiroso, al manipulador, a quien hace la ablación, al torero, al pederasta,… Perdón a todos por seguir viviendo. Perdón por no haberme cortado las venas cuando quería dejar de existir por cómo habéis pervertido el mundo. Por haber decidido seguir siendo un grano en el culo.

Perdón a ti, papá. Perdón, mamá. Perdóname, princesa. Perdón también a mí. ¡Perdón por existir!

Zaït, 28 de febrero de 2015